La Cámara del Crimen de Río Tercero condenó a 9 años de prisión a un entrenador de fútbol de Río Tercero por abuso sexual con acceso carnal, en una de las causas judiciales que mayor impacto tuvo en los últimos años en esta ciudad por la figura que estuvo sentada en el banquillo de los acusados y por ser los involucrados menores de cuatro años.
El juicio finalizó este martes 3 de marzo de 2026 en los Tribunales de Río Tercero con la condena a Sergio Milan, de 62 años, un conocido entrenador de fútbol, con años de trayectoria en las divisiones inferiores del Club Atlético Río Tercero y con una carrera docente como profesor de educación física que llegó a ser reconocida por su compromiso con la educación por el Gobierno de Córdoba.
El tribunal que lo emitió la sentencia estuvo integrado por los jueces de la Cámara del Crimen, José Argüello, Guarania Barbero y Marcelo Ramognino, y por dos jueces escabinos, ciudadanos que fueron sorteados para cumplir ese rol.
Milan llegó a juicio acusado por un caso de abuso sexual con acceso carnal y por dos casos de abuso sexual simple. Fue condenado solo por el primero y por los otros dos fue absuelto.
El fallo fue mayoritario, es decir, al menos tres de los jueces lo encontraron culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal y al menos uno y no más de dos lo encontraron inocente.
El fiscal de Cámara Gustavo Martín había solicitado que el acusado fuera condenado por el caso de abuso sexual y no por los de abuso sexual simple, por los cuales no lo encontró responsable. En los tres delitos, la acusación estaba agravada por su calidad de educador, por ser entrenador de fútbol
El representante complementario ad hoc de las víctimas menores, el abogado Carlos Patjman, coincidió con el pedido de Martín.
La querella había solicitado 15 años de prisión.
El abogado defensor ad hoc de Milan, Alfredo Brouwer de Koning, había solicitado la absolución.
LA INVESTIGACIÓN:
La investigación del caso estuvo a cargo de la fiscal Paula Bruera, quien precisamente ayer dejó su cargo en los Tribunales de Río Tercero para asumir para asumir como fiscal en la nueva Unidad Territorial Santa Isabel en la ciudad de Córdoba.
En la instrucción se determinó que los hechos denunciados sucedieron en las instalaciones del Club Atlético Río Tercero cuando los niños tenían entre cuatro y cinco años y eran jugadores de las divisiones inferiores de esa institución.
Bruera cerró la instrucción a principios de 2025 y elevó la causa a juicio contra Milan, quien hasta finales de 2023 se desempeñó como docente en escuelas de la ciudad para luego jubilarse.
Milan fue detenido el 6 de mayo de 2024, luego de haber sido denunciado por abuso sexual por la madre de un niño de cuatro años.
El 17 de mayo fue trasladado al Servicio Penitenciario de Brouwer, mientras en Río Tercero no se acallaban los ecos por esta denuncia y detención. Milan era una persona respetada, valorada por su trayectoria y a muchos les costaba creer su culpabilidad en los delitos por los cuales estaba acusado.
A finales de junio de 2024 la fiscal Bruera le dictó la prisión preventiva al acusado, por lo que iba a tener que permanecer en prisión hasta que fuera su juicio, que se inició a mediados de febrero de 2026.
Cuando este caso tomó estado público y trascendió el nombre del acusado, hubo conmoción en la comunidad docente y deportiva, dada la buena reputación que Milan tenía en el desempeño de sus tareas.
En septiembre de 2013, por ejemplo, había recibido del Ministerio de Educación de Córdoba la Distinción a la labor docente junto a otros cinco profesores de la provincia.
En su club era reconocido por su larga trayectoria como formador de pequeños futbolistas.
El primer abogado en asesorar a Milan fue el penalista riotercerense Carmelo Zuccarello, quien no llegó a convertirse en su defensor. Luego su defensa la tomó un abogado ad hoc, Alfredo Brouwer de Koning.
Durante la instrucción de la causa se conoció que el exdocente y exentrenador de fútbol también había sido acusado por abuso sexual hace unos 20 años, entre 2004 y 2006. En ese entonces la Justicia local decidió que fuera sobreseído por falta de pruebas.
Apenas se conoció la primera denuncia, y cuando el acusado estaba detenido, la dirigencia del Club Atlético Río Tercero hizo público un comunicado informando que el entrenador había sido suspendido y que se ponía a disposición de la Justicia.
También la institución deportiva le quitó la denominación a una cancha de fútbol infantil que había sido bautizada con el nombre del ahora acusado, acto que había realizado en reconocimiento a su trayectoria.
FUENTE : DIARIO RIO TERCERO
FM POWER RIO TERCERO LA NUEVA POTENCIA POPULAR



